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Reflexión
· Equipo parroquial

Un tiempo de misericordia

La confesión no es un examen, es un abrazo. Una pequeña reflexión para animarte a volver al sacramento de la reconciliación.

Muchos llevan años sin acercarse al sacramento de la reconciliación. A veces por vergüenza, por miedo o simplemente porque nadie les ha dicho que pueden volver.

Confesarse no es rendir cuentas ante un tribunal. Es dejar que Dios, a través del sacerdote, te diga: «yo tampoco te condeno, vete en paz».

Si quieres dar el paso

Tenemos confesiones antes de cada misa y a cualquier hora pidiendo cita. No tienes que prepararte un discurso: basta con venir.