Niños
Oratorio, despertar religioso y monaguillos. Juego, oración y amigos.
- Puedes venir
- Escríbenos y te decimos qué día se reúne cada grupo.
- Puedes servir
- Se necesitan manos para acompañar a los pequeños.
Estés en la etapa que estés, hay un grupo donde te van a llamar por tu nombre. Y en cada uno hay dos puertas: venir y servir.
Oratorio, despertar religioso y monaguillos. Juego, oración y amigos.
Grupo semanal, retiros, peregrinaciones y la Oración de Misericordia de Jóvenes.
Encuentros mensuales, curso para parejas y la comunidad online redES.
Escucha, alimentos, visita a enfermos y voluntariado en la residencia.
Coro, ministerio de música y los servicios que sostienen cada misa.
Rosario, Mothers Prayers, lectio divina y Escuela de Discipulado.
¿No sabes en qué encajas? Dinos qué se te da bien —o qué te apetece aprender— y te ponemos en contacto con quien coordina.
Puedes venir a recibir, a compartir o a servir. Escribe directamente al equipo de la actividad que te interese.
Un espacio de oración y amistad para seguir explorando la fe después de Alpha o cuando necesitas caminar acompañado.
Nos reunimos una vez al mes para orar, compartir la Palabra y apoyarnos en la vida cristiana.
Queremos que cada nota, cada palabra y cada melodía sean un eco del amor de Dios para el mundo.
Si cantas, tocas un instrumento o quieres ayudar a cuidar la música de las celebraciones, hay sitio para ti.
Servir también es amar. Queremos que cada celebración pueda terminar en un momento de alegría compartida.
Ayúdanos a cuidar esos encuentros que fortalecen nuestra unión, nuestra fe y la vida de esta gran familia.
Una gran familia de la parroquia y del Movimiento Scout Católico, donde educamos en responsabilidad, solidaridad, respeto, trabajo en equipo y amistad verdadera.
Acogemos a chicos y chicas de 9 a 21 años en grupos por edades, acompañados por monitores voluntarios, padres scouters y un equipo pastoral.
La red del Espíritu Santo es mucho más que un grupo de WhatsApp: una comunidad para profundizar en la fe y seguir creciendo juntos.
También acoge a quienes no pueden participar presencialmente o buscan apoyo más allá de su parroquia local.
Una parte esencial de la Eucaristía dominical depende de un pequeño equipo que prepara y cuida cada celebración con dedicación y mimo.
Servir en este equipo es una manera de ayudar al Señor y a los hermanos, y de crecer en amor por la liturgia y la Iglesia.
Rezamos con niños de 6 a 12 años para ayudarles a encontrarse con el amor de Jesús, escuchar su Palabra y crecer en amistad con Él.
Las fechas de inscripción se comunican en los avisos y en el tablón de la parroquia. También puedes sumarte al equipo que acompaña a los niños.
Siete sesiones, una por semana y en intimidad de pareja, para cuidar vuestra vida juntos.
Trabajamos temas esenciales como la buena comunicación, la resolución de conflictos y el perdón.
Queremos construir una parroquia que sea hogar con las puertas abiertas: una familia en constante crecimiento donde todos son bienvenidos.
Si se te da bien recibir, escuchar y ayudar a que nadie se sienta extraño, puedes formar parte del equipo.
Acompañamos a personas vulnerables, especialmente en la búsqueda de empleo, y abrimos caminos de esperanza junto a ellas.
También colaboramos en la acogida y en las campañas de recogida de ropa y alimentos.
Ofrecemos conversación, compañía y actividades a las personas mayores o con discapacidad de la Residencia de Santo Domingo.
Un rato compartido puede llevar mucha alegría. «Hay más alegría en dar que en recibir» (Hch 20,35).
Ayudamos a mantener nuestro templo lleno de vida y belleza para Dios.
Manos que cuidan, corazones que sirven. Hay tareas distintas y todas cuentan.
Un grupo de hombres que crece en fraternidad y amor a la Iglesia y al prójimo, sirviendo a quienes sufren en nuestro entorno cercano.
El grupo parroquial se reúne una vez al mes para conocer el espíritu de la orden, fundada por el beato Michael McGivney en 1882 y presente hoy en más de dos millones de hombres, y organizar acciones de caridad y ayuda a la Iglesia.
Si lo prefieres, escríbenos directamente:
Alpha es un espacio abierto a cualquier persona, con o sin fe. Se cena, alguien comparte una idea breve y luego se conversa. Sin compromiso. Sin juicios. Y se come bien.

No hace falta convencer a nadie ni saber responder a todo. Basta con pensar en una persona —un hijo, un vecino, un compañero de trabajo— y decirle: «hay una cena, vente conmigo». Tú también puedes venir con ella. Muchos de los que hoy acompañan en la parroquia entraron así.